Project Description

Don Kikhot (Rectángulo sobre cuadrado), 2017-19

Pintura
Pantalla de proyección 100 x 100 cm.

Don Kikhot (1957) fue la primera película rusa rodada en formato panorámico y la primera en color de su director Grigori Kozintsev. Su asesor artístico y escenógrafo fue Alberto Sánchez que por aquel entonces se encontraba exiliado en Moscú. Uno de sus méritos consistió en que el paisaje de Crimea se pareciera al de las “tierras calcinadas” de La Mancha.
A pesar de que Don Quijote encarna el mito del idealismo justiciero y romántico de la lucha contra lo imposible, en la película de Kozintsev unos quisieron ver a un Quijote marxista y otros, como consecuencia del deshielo iniciado por Kruschev, una crítica al estalinismo. Sin embargo, para el director soviético nadie se parecía más a Don Quijote que Alberto.

La obra Don Kikhot se formaliza en una pintura sobre una pantalla de proyección cuadrada que reproduce el título que da comienzo a la película. Dicho título aparece superpuesto a un paisaje manchego pintado por Alberto.

Para enfatizar la horizontalidad del fotograma se ha rellenado el fondo de la pantalla de color negro; de esta manera el rectángulo vendría a simbolizar la luz y el cuadrado, la oscuridad. De la misma manera, si nos atenemos al formato cinematográfico podríamos decir que uno representa el futuro y el otro el pasado (*). La pregunta que subyace a este solapamiento de luces y sombras es si Don Quijote se encuentra personificado en el rectángulo o lo está en el cuadrado.

(*) Las películas de cine mudo eran de 35 mm y su escala era casi cuadrada de 1.33:1. Con la llegada del cine sonoro se apaisó el fotograma hasta 1.37:1 ya que la pista óptica del sonido se grababa en un lateral del rollo. No fue hasta los años cincuenta con la llegada del cinemaScope que el fotograma pasó a una escala totalmente rectangular de 2.66:1.