Project Description

Tensegridad roja y blanca, 2016

375 x 35 x 35 cm. cada columna. Madera, hierro y cable.

Supeficie total aproximada: 170 x 450 x 220 cm.

 

El Pabellón Español de 1937 se gestó para denunciar internacionalmente el avance del fascismo durante la guerra civil española. Por su extraordinaria calidad arquitectónica y su contenido democrático, social y cultural, el pabellón podría entenderse como una obra de arte total o Gesamtkunstwerk porque en sí mismo contenía toda la utopía republicana.

La instalación Tensegridad roja y blanca está compuesta por tres columnas idénticas a las que soportaban el Pabellón pero con la particularidad de permanecer inclinadas y suspendidas por unos cables tensores que las entrelazan. La forma que resulta del cruce entre las columnas y sus colores, rojo y blanco, recuerdan a las composiciones constructivistas (1). Buchkminster Fuller dijo, a propósito de la tensegridad, que no existe tracción sin comprensión asociada, es decir, para que un cable estirado se adelgace, una columna comprimida se tiene que expandir. ¿Vendría esto a suponer que el orden del universo no se puede sostener sin una distribución de fuerzas contrarias (“explotadores y explotados”)? Teniendo en cuenta que todo suceso traumático cerrado en falso siempre regresa, esta instalación vendría a confrontar los restos fantasmáticos de aquella utopía antifascista que creyó que era posible construir un mundo libre, sin amos ni esclavos, contra una realidad que tozudamente demuestra lo contrario una y otra vez.

(1) El constructivista ruso Karl Yoganson experimentó en los años veinte con estructuras tensionadas por cables y El Lissitzky representó dos mundos antagónicos con el cartel: “Golpead a los blancos con la cuña roja” (1919).