Project Description

Genealogía de la tribuna Lenin, 2017
120 x 120 x 120 cm.
Madera, metacrilato, piedra arenisca, impresión sobre papel de arroz.

 

En los años veinte el artista ruso El Lissitzky y sus alumnos diseñaron una tribuna para Lenin que nunca se llegó a construir. Dicha tribuna está compuesta por una base cúbica sobre la que se ancla una estructura metálica inclinada y que en la parte superior sustenta una plataforma para el orador. Genealogía de la tribuna Lenin reproduce a escala real esa base cúbica, pero en una de sus esquinas se ha situado un cubo transparente seis veces más pequeño. En el interior de dicho cubo se halla una esquirla original de la columna de Simeón el Estilita. El fragmento de piedra fue hallado en el santuario en Alepo, Siria, donde aún queda la base y algunos restos de la columna donde el santo anacoreta del siglo V vivió durante treinta y siete años.

Aunque Lenin y  Simeón provienen de dos realidades que podríamos considerar divergentes: una espiritual y otra material, en realidad comparten muchos puntos en común. Ambos renunciaron a la vida convencional para entregarse en cuerpo y alma a un bien o ideal superior. Para alcanzarlo, tanto el anacoreta como el revolucionario, deberán atravesar, en función de su compromiso, distintas fases de sufrimiento: celda o prisión, abstinencia de alimentos o huelga de hambre, celibato o contención amorosa, mortificación o tortura, etc. Como dice el Catecismo revolucionario de Nechaev: “ni intereses particulares, ni asuntos privados, ni sentimientos, ni amistades, ni pertenencias”. Si el pathos de Simeón ha sido representado a lo largo de los siglos como un hombre que habla con Dios, el de Lenin ha sido representado, desde que triunfó la revolución rusa, como un Dios que habla a los hombres.